jueves, 15 de octubre de 2015

Crítica Literaria - Javiera

Crítica Literaria
por Javiera Cerda

En esta crítica literaria se analizará e interpretará el cortometraje animado “Googuri Googuri”. Este cortometraje, de origen japonés, es dirigido por Yoshiko Misumi y patrocinado por la Tokyo University of arts de la ciudad mencionada. La historia trata sobre una niña que vive en un pueblo con su familia y su abuelo. Ella va a la habitación de su abuelo para acompañarlo y comienzan a soñar e imaginar cosas con su abuelo, pero su mamá no la deja permanecer ahí y la saca reiteradas veces de aquel lugar. Finalmente, el abuelo muere.
El cortometraje mantiene una estructura en la que cada parte queda a la interpretación del espectador; esto se debe a que no tiene textos ni diálogos, solo imágenes, sonidos ambiente y de personajes de forma inarticulada.
Para comenzar, la niña se encuentra en un posible patio de escuela o plaza pública. Tras ella, un pájaro se encuentra alejado de otros que comen semillas, dando a entender que la niña se siente sola, o es así, solitaria e independiente, y como veremos en adelante, que su única compañía –o al menos la que verdaderamente disfruta- es la de su abuelo.
A continuación la niña escucha el sonido de un reloj, que posiblemente significa que le queda poco tiempo por vivir a su abuelo, y corre a su casa. Al llegar a su hogar, ella va directamente a la habitación de su abuelo, a quien despierta cuando se sube a la cama de él, y el anciano le acaricia el pelo a la niña, mostrando que quiere mucho a la pequeña.
Ambos comienzan a soñar juntos, donde imaginan, por ejemplo, la cara del abuelo en la luna que tal vez es un símbolo de protección hacia la niña, la que luego aparece flotando en el agua y repentinamente se transforma en una especie de pez, lo que significa, que en algún momento la vida de la pequeña cambiará.
Luego de que el sueño termine, llega la mamá de la niña a regañarla y la saca de la habitación y la lleva a comer. Esto puede significar que la madre quiere que el abuelo descanse. La niña quería estar con su abuelo por lo que abandona corriendo el lugar en el que estaba comiendo y se dirige nuevamente a la habitación del viejo. Ella nuevamente se sube de su abuelo y comienzan a soñar juntos. Esta vez se ven varios anillos en forma creciente alrededor de la cara de la niña dando a entender que está bostezando. También sueñan que la barba del abuelo, al soplarla la niña, se transforma en muchos pájaros de colores que vuelan en una misma dirección. Esta imagen podría simbolizar el progreso de la vida del abuelo la que al  parecer fue feliz.
 Sueñan también que el abuelo se transforma en un árbol y la niña en pelotas rojas que cuelgan de este, que hacen alusión a cerezas. El árbol simboliza vejez y sabiduría y las cerezas son un símbolo de belleza. Ambos elementos son muy importantes en la cultura japonesa.
Luego de este largo sueño, la madre nuevamente saca a la niña de la pieza. Esto se repite en reiteradas ocasiones hasta que en un momento, el abuelo le miente a la madre de la niña escondiendo a la pequeña bajo las sábanas de la cama y diciéndole que ella no se encontraba en la habitación, demostrando que el abuelo quiere mucho a la niña y no quiere que se vaya.
Al día siguiente, la niña escucha llantos y luego se entera de que su abuelo había muerto ya que su madre va a consolarla.
En otra escena, la niña se dirige a la habitación de su abuelo difunto, entrando en ella y subiéndose a la cama del viejo. Ella huele el olor de él y comienza a soñar como lo hacían cuando él estaba vivo.
En conclusión, el análisis interpretativo que se ha hecho del cortometraje animado nos ha permitido visualizar tanto símbolos como temas importantes para la cultura japonesa como lo son, el árbol y las cerezas, la vejez, la sabiduría y el amor que le da el abuelo a la niña.

En mi opinión, el cortometraje enseña mucho sobre la vida y que la imaginación no tiene límites.

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