Crítica literaria
Arantza Tirapeguy
En esta critica se analizará e interpretará el cortometraje animado "Googuri Googuri".
Este cortometraje, de origen japonés, es dirigido e interpretado por Yoshiko Misumi y patrocinado por el Tokyo University of the Arts, de la ciudad japonesa mencionada.
El cortometraje trata de una niña que vive en una aldea. A ella le gusta estar con su abuelo, con el que pasa la tarde imaginando cosas y riéndose. Al final, el abuelo muere.
El cortometraje mantiene una estructura en la que cada parte queda a la interpretación del espectador.
Esto se debe a que no tiene texto, solo imágenes y sonidos ambiente y de los personajes de forma inarticulada.
Para comenzar, la niña se encuentra sola en un posible patio de escuela o plaza pública.
Tras de ella, un pájaro se encuentra alejado de otros que comen semillas, dando a entender que la niña se siente sola o es así, solitaria e independiente y como veremos en adelante, que su única compañía -o al menos la que verdaderamente disfruta- es la de su abuelo.
A continuación la niña escucha el sonido de un reloj y corre a su casa, con esto se entiende que a la niña se le acaba el tiempo. Al llegar a su destino, entra en la pieza de su abuelo, pasando de largo la habitación en donde se encontraba su mamá, observa dormir al viejo y se acuesta a su lado, con lo que demuestra querer bastante a su acompañante.
Los dos empiezan a soñar cosas, en donde se imaginan una luna que simboliza un sentido de protección por parte del abuelo hacia la niña, ésta al rato después se ve tendida en el agua, para luego convertirse en una medusa que nada por el agua. Ésta imagen se puede interpretar como el abuelo ve progresar y crecer a la niña.
El sueño sigue pasando, mientras los elementos de él se van transformando en distintas cosas. Como por ejemplo la cara de la niña rodeada por anillos en forma creciente, lo que se entiende como un bostezo de parte de ella. Al rato después, la llaman a comer, pero ella se va de la mesa para estar de nuevo con su abuelo. Se mete otra vez en la cama con él y le empieza a acariciar el pelo, le sopla la barba, la cual se transforma en pájaros volando, iniciando un nuevo sueño. En esta parte, las aves simbolizan la libertad que el abuelo le otorga a la niña cuando está con él. Tras el paso del sueño, el abuelo se convierte en un gran árbol, símbolo de sabiduría y vejez. La enorme planta deja caer pequeñas pelotas rojas, entendidas como cerezas, las cuales para la cultura japonesa significan belleza y un nuevo comienzo de vida, quien en este caso sería la niña. Al terminar el sueño, la mamá se lleva a la niña, aunque ésta intenta esconderse.
Al día siguiente, el abuelo muere y la mamá consuela a la niña por esto.
Luego de la tragedia, en otra escena, se ve a la niña entrando en la habitación de su difunto abuelo y se cuesta en su cama vacía, imagen que da fin al cortometraje.
En conclusión, el análisis interpretativo que se ha hecho del cortometraje animado nos ha permitido visualizar tanto símbolos como temas importantes para la cultura japonesa, como lo son la infancia, la vejez, el crecimiento o el simple paso de la vida representado a través de lo que la niña imaginaba con su abuelo. En mi opinión, el cortometraje es una buena forma de mostrar etapas de la vida de un modo entretenido e ilustrativo, reflejando todo en forma de sonidos e imágenes metafóricas, aptas para toda clase de público.
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