jueves, 15 de octubre de 2015

Crítica Literaria Antonia

Crítica por Antonia Werner

En esta crítica se hablara sobre el cortometraje llamado ‘Googuri Googuri’. Este vídeo proveniente de Japón trata sobre la relación cercana entre una niña y su abuelo. La niña siempre iba a ver al abuelo a su cama y junto a él soñaba sobre cosas fantásticas. Cuando el abuelo muere la niña trata de aceptarlo, recordando los buenos momentos que paso junto a él.
El cortometraje mantiene una estructura en la que cada parte queda a la interpretación del espectador; esto se debe a que no tiene textos ni diálogos, solo imágenes, sonidos de ambiente y de personajes de forma inarticulada.

Para comenzar, la niña se encuentra sola en un posible patio de escuela o plaza pública. Tras ella, un pájaro se encuentra alejado de otros que comen semillas, dando a entender que la niña se entiende sola, o es así, solitaria o independiente, y como veremos en adelante, que su única compañía- o al menos la que verdaderamente disfruta- es su abuelo.
En otra escena el abuelo ésta durmiendo profundamente en su cama cuando la niña entra y lo despierta. Ella se sube a la cama del viejo y este le acaricia el pelo. Esta interacción entre el abuelo y la niña respalda aún más la idea de la amistad compartida entre ellos. Luego la niña se imagina como está acostada sola en las colinas. En el fondo se escucha como canta la niña junto al abuelo. Esto podría explicar cómo se siente la niña junto al abuelo: relajada. Después cambia el escenario y el abuelo aparece como la luna y la niña como caras alrededor de él. Aquí, el abuelo se representa vigilante y protector sobre la niña, cuidándola hasta que sea fuerte.
Pronto entra la madre de la niña y se la lleva a comer. La niña come rápidamente para luego volver al dormitorio del abuelo. Junto al abuelo la niña se imagina como la barba de este se transforma en varios pájaros cuales dejan solo a otro pájaro. Esta escena, muy parecida a la primera interpretada, podría explicar las relaciones de la joven. Los pájaros podrían ser su familia la cual la cuida pero no la protege del mal; los animales corriendo podrían ser otras personas, tal vez ex-amigos; y el pájaro solo podría ser la niña.
En otra ocasión la niña se imagina como el abuelo se transforma en un cerezo y ella en sus frutos los cuales caen y se alejan del árbol. Acá el cerezo podría representar la vejez junto a la sabiduría, mientras que la niña podría representar la juventud e inocencia. El momento en cual se caen los frutos del árbol podría representar una pelea entre el abuelo y la niña en cual ellos se alejan el uno del otro repentinamente. Luego cuando las frutas se alejan del cerezo, la niña podría estar olvidando al viejo.
Hay otro momento, después de la muerte del abuelo, en la cual la niña entra al dormitorio vacío del abuelo, luego abraza su cama y se sube en ella. Esto podría demostrar lo tanto que extraña al viejo y como ella no quiere soltarlo aún. Al final, por última vez la niña canta sola. Trata de recordar los momentos felices que compartió con su abuelo.

En conclusión, el análisis interpretativo que se ha hecho del cortometraje animado nos ha permitido visualizar tanto símbolos como temas importantes para la cultura japonesa como lo son los mayores, en este caso el abuelo, la vejez y lo difícil que se le hace a un niño entender la muerte, y la confianza entre dos personas.

En mi opinión, el cortometraje no se especifica totalmente en la cultura japonesa, sino que se centra más en temas mundiales como el amor, la confianza y la amistad. Nos explica cómo se siente perder a un familiar cercano a nosotros y como algunos responden a esta pérdida. La niña, por ejemplo, recuerda las cosas bonitas que hizo junto al abuelo. 

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